
En 1998, Andrés Pastrana ganó las elecciones proyectándose como el hombre que podría lograr la paz en Colombia. Su publicidad política radicó en unafoto que se tomó con “Tirofijo”, la cual llenó a la gente de esperanza y unió a una parte del pueblo en un solo sentimiento.
Todo estaba dado para firmar la paz entre el Estado y la Guerrilla. Se
cedió a las peticiones del grupo armado, zona de distensión sin Ejército.
Se le darían las condiciones para un acuerdo de paz completo. Tenían la
salida política al alcance de sus manos: Era el momento histórico perfecto para las Farc. Pero su miopía política lo arruinó todo.
Las Farc se creyeron ganadoras de una guerra y olvidaron el Estado y el
sentimiento colectivo de los colombianos. Como siempre, creyendo lo más alejado de la realidad, que son el ejército del pueblo y poseen la solución, solución que nunca serán. “Simón Trinidad” daba declaraciones de triunfo en los medios de comunicación. Hasta trataron con desdén a Pastrana, que, casi arrodillándose,seguía con sus planes de paz.
Las Farc haciendo gala de su estado de interdicción olvidaron lo otro que
hacía el Estado. Mientras se aprovechaban e hicieron del Caguán una zona del delito, Pastrana armaba el ejército, lo fortalecía, firmaba el Plan Colombia y hacía el conflicto colombiano de conocimiento internacional.
El sentimiento, la esperanza del pueblo se centró allí en esa mesa de paz. Estaba dispuesto a perdonar y a empezar de nuevo una Patria libre.
En el momento en que Pastrana rompía la mesa de diálogo, el Estado no tenía una opción distinta de ir a combatir a las Farc. Las Farc no le daban otra alternativa al gobierno, que ya, para este momento, estaba fortalecido militarmente. Y el mundo era testigo de los atropellos que vivía la población.
Todo esto estallaba en un momento preelectoral, en el cual aparece Álvaro Uribe, quien supo encarnar el sentimiento de guerra, de matar o matar que para el momento abrigaban las mayorías en de la Colombia herida. Hecho que cegó al pueblo, que no entendió, que no era Uribe el único llamado a acabar con las Farc militarmente, si no que cualquier gobernante que
llegara al poder--Lucho, Noemí, Serpa-- tenían la obligación de atacar,
con fuerza, a las Farc.Y para ello ya tenían un nuevo Ejército y la ayuda
internacional.
Así llegó Uribe al poder, con un plan de gobierno dictado por el momento
histórico que vivía el País: Guerra. Y él sabía manejar el discurso.Pero
Uribe siempre ha sido un personaje oscuro y siniestro. Había sido oscuro y siniestro en todos sus cargos públicos: Director de la Aeronáutica Civil , Gobernador de Antioquia, Senador de la República. Y fue un personaje oscuro y siniestro como Presidente y lo seguirá siendo ahora como ex-Presidente.
El 7 de agosto del presente año Uribe dejará el poder. Entregará una
Patria herida y desecha. Una Patria que, sino fuera por Venezuela, sería
el peor país de la región. Porque Uribe no cumplió con la misión que le
dictaba el momento --acabar con las Farc--. Y deja consecuencias fatales
para Colombia. Uribe es lo peor que le pudo pasar a Colombia. Implica un
retroceso histórico sin igual.
Los índices de corrupción más altos en la historia del País: Ni el
Gobierno de López Michelsen ni el de Turbay Ayala pasaron por esto. La
coalición uribista de Senadores implicados en parapolítica y él, en forma descarada les pedía que votaran sus proyectos de ley mientras no estuvieran en la cárcel. Sobornos, cohechos, reelección comprada de manera rampante, favores políticos, nepotismo, inutilidad de su gabinete de Ministros.
En lo militar se combatió a las Farc, pero también a los pobres, a los
campesinos. Colombia es el segundo país con más desplazados en el mundo y este fenómeno se presentó en estos 8 años. Homicidios cometidos por agentes del Estado, en los cuales las víctimas pertenecen la población menos favorecida. En este momento hay madres llorando por sus hijos que impunemente fueron asesinados por unos pesos. Esto nada lo justifica. Y en vez de afrontarlo y solucionarlo, el Gobierno fomenta la impunidad.
De 45 millones de colombianos, la mitad es pobre. No es que antes de Uribe fuéramos ricos. Es que con Uribe incrementamos la pobreza. Tenemos los índices de desempleo más altos de la historia. Las estadísticas podrán decir que hubo un crecimiento de 7 puntos en la economía, ¿Pero en dónde?
Los salarios no se incrementaron, el ingreso no se hizo mayor. Tal vez
para los que respaldan el Gobierno, la banca, que fue la única en el
planeta que siguió ganando miles de millones, mientras el mundo vivía la
peor crisis económica de los últimos años. Como resultado, somos la
sociedad rural más desigual del mundo y la sociedad rural de Latinoamérica más disímil.
Se realizó un proceso de paz con los paramilitares, que más allá de ser un
proceso fue una cortina de humo para esconder crímenes y dejar amiles de
familia sin saber la verdad. Y para completar lo funesto que es este
Gobierno, los cabecillas fueron extraditados mientras el pueblo dormía.
Allá en Estados Unidos responderán por unos kilos de coca, mientras en
Colombia se escaparon de aclarar miles de fosas comunes.
Las relaciones internacionales se han manejado según el momento interno. Es decir, si se presenta uno de los tantos escándalos, este se tapa acusando a Chávez de algo. No es que Chávez sea una perita en dulce, pero el fin justifica los medios para Uribe. Prefiere romper relaciones, crear tensión, que el mandatario de Venezuela le sigue --Juego de conveniencia o de cortinas de humo-- mientras acá los empresarios se quiebran, el desempleo sube y llegamos al colmo de la estupidez, botamos nuestra leche, mientras en nuestra gran costa, los niños mueren de hambre.
Se acentuó más una sociedad que ya es conservadora. Uribe realizó
esfuerzos por reprimir el pensamiento y el desarrollo de los demás. Nombró
a su antojo funcionarios que lo admiran y seguidores de su ideología
cavernaria. Lucha por hacer delitos los pecados. Discriminación a
sectores de izquierda y liberales. Violó su intimidad, consiguió que
fueran amenazados por fundamentalistas de derecha. El libre desarrollo de la personalidad pasó a ser un insulto y dejó de ser un derecho fundamental.
Su lucha contra las drogas, otra de las banderas de su gobierno, de igual
manera es otro fracaso. Los índices de consumo se incrementaron. Colombia, de ser un país productor, pasó a ser consumidor. En lo único que se avanzó fue en la destrucción de la selva. Su conocido odio a la dosis personal, se volvió una obsesión legislativa. Presentó varios proyectos de ley, hasta que consiguió pasar uno, en violación a la Constitución. El cual fue agradecido por Estados Unidos --su mayor aliado-- volviendo el consumo un problema de salud: No un delito. Uribe quedó ridiculizado.
La educación y la salud desfavorecidas. Reformas que quitaron ingresos a las universidades y permanentes amenazas a los estudiantes. Etiquetó la libertad de cátedra. En la salud, muchos hospitales se cerraron a lo largo de estos 8 años. Y, para terminar, como su herencia quiso volver ley unos decretos que harían de la salud un supermercado: Sólo importan los
precios.
A Uribe el momento le dictó algo que tenía que hacer y ahora que se retira
de su cargo lo deja a medias: No lo cumplió, fracasó y, en medio de ese
fracaso, deja un país en las peores condiciones que se pueda encontrar.
Decir que Uribe es el mejor presidente de Colombia es una
irresponsabilidad gigantesca. Uribe ha sido lo peor que le ha pasado al
País. Sostener eso, no es ser apátrida. Es ser sincero.
Todo estaba dado para firmar la paz entre el Estado y la Guerrilla. Se
cedió a las peticiones del grupo armado, zona de distensión sin Ejército.
Se le darían las condiciones para un acuerdo de paz completo. Tenían la
salida política al alcance de sus manos: Era el momento histórico perfecto para las Farc. Pero su miopía política lo arruinó todo.
Las Farc se creyeron ganadoras de una guerra y olvidaron el Estado y el
sentimiento colectivo de los colombianos. Como siempre, creyendo lo más alejado de la realidad, que son el ejército del pueblo y poseen la solución, solución que nunca serán. “Simón Trinidad” daba declaraciones de triunfo en los medios de comunicación. Hasta trataron con desdén a Pastrana, que, casi arrodillándose,seguía con sus planes de paz.
Las Farc haciendo gala de su estado de interdicción olvidaron lo otro que
hacía el Estado. Mientras se aprovechaban e hicieron del Caguán una zona del delito, Pastrana armaba el ejército, lo fortalecía, firmaba el Plan Colombia y hacía el conflicto colombiano de conocimiento internacional.
El sentimiento, la esperanza del pueblo se centró allí en esa mesa de paz. Estaba dispuesto a perdonar y a empezar de nuevo una Patria libre.
En el momento en que Pastrana rompía la mesa de diálogo, el Estado no tenía una opción distinta de ir a combatir a las Farc. Las Farc no le daban otra alternativa al gobierno, que ya, para este momento, estaba fortalecido militarmente. Y el mundo era testigo de los atropellos que vivía la población.
Todo esto estallaba en un momento preelectoral, en el cual aparece Álvaro Uribe, quien supo encarnar el sentimiento de guerra, de matar o matar que para el momento abrigaban las mayorías en de la Colombia herida. Hecho que cegó al pueblo, que no entendió, que no era Uribe el único llamado a acabar con las Farc militarmente, si no que cualquier gobernante que
llegara al poder--Lucho, Noemí, Serpa-- tenían la obligación de atacar,
con fuerza, a las Farc.Y para ello ya tenían un nuevo Ejército y la ayuda
internacional.
Así llegó Uribe al poder, con un plan de gobierno dictado por el momento
histórico que vivía el País: Guerra. Y él sabía manejar el discurso.Pero
Uribe siempre ha sido un personaje oscuro y siniestro. Había sido oscuro y siniestro en todos sus cargos públicos: Director de la Aeronáutica Civil , Gobernador de Antioquia, Senador de la República. Y fue un personaje oscuro y siniestro como Presidente y lo seguirá siendo ahora como ex-Presidente.
El 7 de agosto del presente año Uribe dejará el poder. Entregará una
Patria herida y desecha. Una Patria que, sino fuera por Venezuela, sería
el peor país de la región. Porque Uribe no cumplió con la misión que le
dictaba el momento --acabar con las Farc--. Y deja consecuencias fatales
para Colombia. Uribe es lo peor que le pudo pasar a Colombia. Implica un
retroceso histórico sin igual.
Los índices de corrupción más altos en la historia del País: Ni el
Gobierno de López Michelsen ni el de Turbay Ayala pasaron por esto. La
coalición uribista de Senadores implicados en parapolítica y él, en forma descarada les pedía que votaran sus proyectos de ley mientras no estuvieran en la cárcel. Sobornos, cohechos, reelección comprada de manera rampante, favores políticos, nepotismo, inutilidad de su gabinete de Ministros.
En lo militar se combatió a las Farc, pero también a los pobres, a los
campesinos. Colombia es el segundo país con más desplazados en el mundo y este fenómeno se presentó en estos 8 años. Homicidios cometidos por agentes del Estado, en los cuales las víctimas pertenecen la población menos favorecida. En este momento hay madres llorando por sus hijos que impunemente fueron asesinados por unos pesos. Esto nada lo justifica. Y en vez de afrontarlo y solucionarlo, el Gobierno fomenta la impunidad.
De 45 millones de colombianos, la mitad es pobre. No es que antes de Uribe fuéramos ricos. Es que con Uribe incrementamos la pobreza. Tenemos los índices de desempleo más altos de la historia. Las estadísticas podrán decir que hubo un crecimiento de 7 puntos en la economía, ¿Pero en dónde?
Los salarios no se incrementaron, el ingreso no se hizo mayor. Tal vez
para los que respaldan el Gobierno, la banca, que fue la única en el
planeta que siguió ganando miles de millones, mientras el mundo vivía la
peor crisis económica de los últimos años. Como resultado, somos la
sociedad rural más desigual del mundo y la sociedad rural de Latinoamérica más disímil.
Se realizó un proceso de paz con los paramilitares, que más allá de ser un
proceso fue una cortina de humo para esconder crímenes y dejar amiles de
familia sin saber la verdad. Y para completar lo funesto que es este
Gobierno, los cabecillas fueron extraditados mientras el pueblo dormía.
Allá en Estados Unidos responderán por unos kilos de coca, mientras en
Colombia se escaparon de aclarar miles de fosas comunes.
Las relaciones internacionales se han manejado según el momento interno. Es decir, si se presenta uno de los tantos escándalos, este se tapa acusando a Chávez de algo. No es que Chávez sea una perita en dulce, pero el fin justifica los medios para Uribe. Prefiere romper relaciones, crear tensión, que el mandatario de Venezuela le sigue --Juego de conveniencia o de cortinas de humo-- mientras acá los empresarios se quiebran, el desempleo sube y llegamos al colmo de la estupidez, botamos nuestra leche, mientras en nuestra gran costa, los niños mueren de hambre.
Se acentuó más una sociedad que ya es conservadora. Uribe realizó
esfuerzos por reprimir el pensamiento y el desarrollo de los demás. Nombró
a su antojo funcionarios que lo admiran y seguidores de su ideología
cavernaria. Lucha por hacer delitos los pecados. Discriminación a
sectores de izquierda y liberales. Violó su intimidad, consiguió que
fueran amenazados por fundamentalistas de derecha. El libre desarrollo de la personalidad pasó a ser un insulto y dejó de ser un derecho fundamental.
Su lucha contra las drogas, otra de las banderas de su gobierno, de igual
manera es otro fracaso. Los índices de consumo se incrementaron. Colombia, de ser un país productor, pasó a ser consumidor. En lo único que se avanzó fue en la destrucción de la selva. Su conocido odio a la dosis personal, se volvió una obsesión legislativa. Presentó varios proyectos de ley, hasta que consiguió pasar uno, en violación a la Constitución. El cual fue agradecido por Estados Unidos --su mayor aliado-- volviendo el consumo un problema de salud: No un delito. Uribe quedó ridiculizado.
La educación y la salud desfavorecidas. Reformas que quitaron ingresos a las universidades y permanentes amenazas a los estudiantes. Etiquetó la libertad de cátedra. En la salud, muchos hospitales se cerraron a lo largo de estos 8 años. Y, para terminar, como su herencia quiso volver ley unos decretos que harían de la salud un supermercado: Sólo importan los
precios.
A Uribe el momento le dictó algo que tenía que hacer y ahora que se retira
de su cargo lo deja a medias: No lo cumplió, fracasó y, en medio de ese
fracaso, deja un país en las peores condiciones que se pueda encontrar.
Decir que Uribe es el mejor presidente de Colombia es una
irresponsabilidad gigantesca. Uribe ha sido lo peor que le ha pasado al
País. Sostener eso, no es ser apátrida. Es ser sincero.

En realidad no es que yo esté a favor o en contra del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, con lo que hizo durante estos ocho años, pero me causo gracia o curiosidad la manera de cómo el señor Juan Sebastián López Salazar defiende a nuestra Patria Vecina (La Republica Bolivariana de Venezuela).
ResponderEliminarEn mi concepto entonces no se , si queremos tanto un país, por decirlo de alguna manera perfecto, y viendo como este señor, que si no fuera por Venezuela seriamos el peor país de la región, digo yo no sé, ¿ Por qué mejor no le pedimos a el señor Hugo Chávez Frías que sea nuestro presidente?.
No digo que Uribe haya sido el mejor, se que hizo cosas malas, pero todo no pudo haber sido malo, también bebió de haber hecho cosas buenas, en fin, quiero decir, que todos deberíamos de pensar un poquito mejor las cosas antes de decirlas, no sé si me estaré equivocando o si las cosas no serán así de fáciles como las veo y/o pienso, pero yo digo, que una persona antes de criticar a algún gobierno, el que sea, debería de lanzarse o postularse así mismo a ser candidato para la presidencia, a ver si lo eligen, y si eso ocurre, ver si durante su gobierno o mandato, cumple con todas sus propuestas, y hace un papel impecable (PERFECTO), a ver si nos saca de esta porquería de situación que vive el país actualmente.